
bea hellers
San Josemaría había dicho poco tiempo antes, que ni en broma quería mujeres en el Opus Dei. Sin embargo, Dios le hizo ver claramente el 14 de febrero de 1930, que Él si las quería. Lo consultó con su confesor, que le respondió: “Esto es tan de Dios como lo otro”
Con motivo de este aniversario, los invito a que lean la entrevista que le hice a una de las primeras Numerarias de la Argentina.
En Buenos Aires, existe un barrio, Belgrano “R” bordado de casa lindas, con jardines llenos de árboles, pájaros y flores. En uno de esos jardines se encuentra el taller de Imaginería de Alba. Se llama “El quincho”. Y se haya en concreto detrás del Centro de Estudios de La Residencia “Sur”
Allí me encontré con ella una fría mañana de mayo del año pasado. Nadie diría la edad que tiene, enfundada en su delantal a cuadros y trabajando con barro sus futuras imágenes.
Alba es una de las primeras Numerarias de Argentina. Nació en Rosario. Dónde se crió entre las esculturas de su padre. No sabe si por los genes o porqué recién el 1980 se le despertó su vocación artística a los 55 años, cuando preguntó a una escultora como se hacía para “moldear un angelito”. Se ríe, mientras me cuenta que al fin no utilizó aquella técnica nunca… pero fue el puntapié inicial para comenzar como imaginera.
Había visto su vocación de Numeraria en Rosario –primera ciudad dónde se empezó la labor en Argentina- hace mucos años. Y se vino para Buenos Aires mucho después.
Humildemente repite varias veces: “Yo no soy escultora, soy imaginera, trabajo con el barro, mi padre sí que era escultor”.
El año pasado, ante la pronta necesidad de un nuevo Oratorio en el nuevo centro para actividades para chicas “Larbel”, le preguntaron si podía hacer Nacimientos, venderlos y llegar a una suma determinada. No solo lo logró, sino que –como es su costumbre- al mismo tiempo realizó un apostolado tremendo porque las supernumerarias y cooperadoras que trabajaron con ella, llevaron-a su vez- a muchas señoras, que se encontraron con el clima de laboriosidad, primor, empeño y desinterés que se vive en “El Quincho”.
Ella no se ajusta al estereotipo de quienes tienen su edad. Es activa, movediza, inquieta. No le alcanza el tiempo. Está ocupada permanentemente, y por supuesto que no me refiero solo al “Taller”. Tiene pasión por la vida, que sumado al cuidado de su alma, al apostolado y a la santificación de sus trabajos dejan al descubierto a una jovencita.
Es un ejemplo de “súper-mujer” mayor, que seguramente será la puerta de entrada para que otras prolonguemos la juventud y vitalidad más allá de lo esperado.
Hay una sola respuesta: Está enamorada de Dios. Y el amor siempre nos mantiene jóvenes.
Bea Hellers
Tags: 80 años mujeres, bea hellers, opus dei
Greatings, ЎIncreнble! No estб claro para mн, їcуmo offen que la actualizaciуn de su nombre de opusdeiblogs.es.
Gracias
Truden