Otro blog de Opusdeiblogs.es

Archivo para Septiembre, 2009


La gente que me gusta

gentePor Mario Benedetti 

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla , que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo que hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. 

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de de los consejos sensatos dejando las soluciones en mano de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio. 

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A estos los llamo amigos. 

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente.

La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen. 

Me gusta la gente que tiene personalidad. 

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría , los sueños, el arrepentimiento, y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como esa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí me doy doy por bien retribuido

Gracias por ser esa gente:

Imposible ganar sin saber perder.
Imposible andar sin saber caer.
Imposible acertar sin saber errar.
Imposible vivir sin saber vivir: 

La gloria no consiste en no caer nunca, sino en levantarse todas las veces que sea necesario. Y eso es algo que muy poca gente tiene el privilegio de poder experimentar. 

Bienaventurados aquellos que ya consiguieron recibir con la misma naturalidad el ganar o el perder, el acierto y el error, el triunfo y la derrota…

 

Princesa de Barcelona

merce

Los últimos siglos de la Edad Media, el sur y el levante español estaban en poder de los árabes y con su vidas en vilo. El Mediterráneo estaba infestado de corsarios turcos y de sarracenos, y lo mismo atacaban a los barcos que desembarcaban en las costas y se llevaban cautivos a muchos.

La cautividad era común en ese momento. San Pedro Nolasco, de Barcelona, llamado el Cónsul de la Libertad, rogaba insistentemente a la Virgen María y se preguntaba cómo poner remedio a tan triste situación.
Pronto empezó a actuar. Vendió cuanto tenía y empezó la compra y rescate de cautivos. La noche del 1 de agosto de 1218, estando Nolasco en oración, se le apareció la Virgen María, le animó en sus intentos y le transmitió el mandato de fundar la Orden Religiosa de la Merced para redención de cautivos.

Pocos días después, Nolasco, ayudado por D. Jaime el Conquistador y el consejero real San Raimundo de Peñafort, cumplía el mandato.

Los mercedarios se comprometían con un cuarto voto: quedarse como rehenes, si fuera necesario, para liberar a otros más débiles en la fe.

De este modo, a través de los miembros de la Nueva Orden, la Virgen María, Madre y Corredentora, Medianera de todas las gracias, aliviaría a sus hijos cautivos, a todos daría la merced de su favor.

La Virgen María será invocada desde ahora la advocación de la Merced, o más bello todavía en plural: Santa María de las Mercedes, indicando así la abundancia incontable de sus gracias. ¡Hermosa advocación y hermoso nombre el de Mercedes!
Santa María de las Mercedes concedería a sus hijos la merced de la liberación.  

Bajo la protección de la Virgen de la Merced, los frailes mercedarios realizaron una labor ingente. Ingentes fueron también los sufrimientos de San Pedro Nolasco, San Ramón Nonato y San Pedro Armengol.

El culto a Nuestra Señora de la Merced se extendió muy pronto por Cataluña y por toda España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII.

El año 1265 aparecieron las primera monjas mercedarias. Los mercedarios estuvieron entre los primeros misioneros de América. En la Española o República Dominicana, por ejemplo, misionó Fray Gabriel Téllez (Tirso de Molina).

Barcelona se gloria de haber sido escogida por la Virgen de la Merced como lugar de su aparición y la tiene por celestial patrona. “¡Princesa de Barcelona, proteja nuestra ciudad!”

En el museo de Valencia, hay un cuadro de Vicente López en el que varias figuras vuelven su rostro hacia la Virgen de la Merced, como Implorándola, mientras la Virgen abre sus brazos, extiende su manto, cubriéndolos a todos con amor, así su titulo de Santa María de la Merced.

Dar calor

 

celda

Había en un hospital penitenciario -informaba Cáritas- un enfermo de sida en fase terminal. Le concedieron libertad condicional para que muriese en su casa. Sin embargo, la familia no lo aceptó. Tuvo que quedarse en el centro.

Otro preso pidió permiso para compartir la celda. Estuvo compartiéndola con él – cuatro metros cuadrados- durante dos meses, atendiéndole de día y de noche. 

Los últimos días, antes de morirse, como el enfermo de sida no entraba en calor, este preso «buen samaritano» se metía en la cama con él para calentarlo.

 

«Venid, benditos de mi Padre» (Mt ,34),

- porque estaba enfermo y tuvisteis cuidado de mí;

- porque me era difícil alimentarme y me dábais de comer;

- porque tenía frío y me hacíais entrar en calor;

- porque lloraba y me consolabais;

- porque estaba solo y os pusisteis a mi lado;

- porque no podía moverme y vuestros brazos fueron mi ayuda.

 

 «Aquello que hacéis al otro, a Mí me lo hacéis»,dice Jesús.

 

 

 

 * Por José Mª Alimbau en www.larazon.es

 

Artistas que dan la cara

Pilar Soto

Pilar Soto

En España es habitual que miembros del mundo de la farándula se posicionen en torno a determinados partidos políticos y hagan gala de ello. A veces parecen titireteros que actúan a sueldo del partido de turno en el poder.

Pero cada vez son más los actores, escritores, artistas… que no dudan en contar que son católicos y practicantes.

Hace unos días, leí en el semanario Alba una entrevista a Fabio de Miguel, en otro tiempo Fabio Mcnamara, que junto con Pedro Almodóvar, protaganizó las noches más locas en la movida madrileña de los 80.

Cuenta que logró dsintoxicarse gracias a la Virgen de Lourdes, donde peregrinó y no duda de la intervención de María en su curación.

Hoy, Fabio, converso, se dedica a la pintura religiosa. Dice que se siente redimido pintando a la Virgen; y que no duda en cruzar cada mañana medio Madrid para asistir a la Santa Misa en el Oratorio del Caballero de Gracia .

Otro ejemplo es María Vallejo- Nágera, que no ha dudado en contar en numerosas ocasiones su conversión en Medjugore. Igual que la presentadora Pilar Soto, cuyo testimonio podéis leer aquí.

Y la última sorpresa para mí ha sido la del actor Santi Rodríguez, que nos cuenta en la web oficial del Opus Dei, por qué ha asitido al simposio sobre san Josemaría. No os perdáis el vídeo.

Felicidades a todos por su valentía.

Sobre el amor propio

ap

El abad Antonio (251-356), considerado como padre de los monjes y el iniciador de la vida cenobítica. En torno a él se recogieron -en otras tantas cabañas y cuevas-centenares de ermitaños, que lo tomaron como superior y maestro. Un día el abad Amonas fue a pedirle consejo. Después de escucharle, Antonio le dijo:

 

- «Todavía debes avanzar en el amor a Dios y liberarte de que nada ni nadie hiera, perturbe, desestabilice tu paz interior».

 

- «Ve e insulta a esa piedra sin cesar. Coge un bastón y da golpes a la roca».  

Cuando lo hizo, San Antonio le preguntó si la piedra le había contestado. Amonas dijo: «No».

- «Tú también has de alcanzar el punto en que no te ofendas por nada ni por nadie. Digan lo que digan. No has de sentirte molesto en tu sensibilidad por nada. Será entonces cuando tendrás paz interior y nacerá en ti una fuente de alegría».

El amor propio nos hace más susceptibles; captamos todo aquello que nos puede desestabilizar; nos hace inflexibles; solemos exagerar la propia afirmación del «yo»; nos hace fríos, indiferentes, injustos en nuestros juicios y en nuestras palabras.

En consecuencia, donde reina el amor propio es difícil que haya equilibrio, paz interior y alegría.

*Por J. M. Alimbau en www.larazon.es

 

Y, llevándole fuera de la celda, le mostró una gran piedra, diciendo:

Stabat Mater

sb

1. Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, llorosa,
en que pendía su Hijo.

2. Su alma gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.

3. ¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!

4. Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.

5. ¿Qué hombre no lloraría
si a la madre de Cristo viera
en tanto suplicio?

6. ¿Quién no se entristecería
a la Madre contemplando
con su doliente Hijo?

7. Por los pecados de su gente
vio a Jesús en los tormentos
y doblegado por los azotes.

8. Vio a su dulce Hijo
muriendo desolado
al entregar su espíritu.

9. Ea, Madre, fuente de amor,
hazme sentir tu dolor,
contigo quiero llorar.

10. Haz que mi corazón arda
en el amor de mi Dios
y en cumplir su voluntad.

11. Santa Madre, yo te ruego
que me traspases las llagas
del Crucificado en el corazón.

12. De tu Hijo malherido
que por mí tanto sufrió
reparte conmigo las penas.

13. Déjame llorar contigo
condolerme por tu Hijo
mientras yo esté vivo.

14. Junto a la Cruz contigo estar
y contigo asociarme
en el llanto es mi deseo.

15. Virgen de Vírgenes preclara
no te amargues ya conmigo,
déjame llorar contigo.

16. Haz que llore la muerte de Cristo,
hazme socio de su pasión,
haz que me quede con sus llagas.

17. Haz que me hieran sus llagas,
haz que con la Cruz me embriague,
y con la Sangre de tu Hijo.

18. Para que no me queme en las llamas,
defiéndeme tú, Virgen santa,
en el día del juicio.

19. Cuando, Cristo, haya de irme,
concédeme que tu Madre me guíe
a la palma de la victoria.

20. Y cuando mi cuerpo muera,
haz que a mi alma se conceda
del Paraíso la gloria.

Amén.

Exaltación de la Santa Cruz

 

 

cruzflores

 

-¿Cuál es la señal del cristiano?

- La señal del cristiano es la Santa Cruz.

 

Era la segunda pregunta del catecismo que estudié con ocho años en el colegio.

Recuerdo que había que aprenderse 5 preguntas de memoria para cada clase de religión. Puntos que repetíamos como papagallos, seguramente sin entender su significado. Sí, llegaba a comprener en mi infancia que éramos cristianos porque seguíamos a Cristo, y que Éste murió en la cruz para salvarnos. Por eso la cruz era nuestra señal.

 

Pasa el tiempo, y a la vuelta de la esquina te topas con la cruz, y entonces comprendes que nadie escapa a ella. De una depende que realmente se convierta en tu señal de cristiana. Y que para eso, has de convertirte un nuevo Simón de Cirene, porque no hay otro modo de colaborar en la Redención, que se hace a cada segundo de nuestra vida si sabemos aprovecharla.  
Un día como hoy, que se celebra la Exaltación de la Santa Cruz, en los centros del Opus Dei, se vive la costumbre de adornar una cruz de madera con flores rojas. Flores que son los frutos de ese saber aprovechar al cruz que todos nos encontramos irremisiblemente en la vida.

La verdadera alegría

 

felizFrederick Faber (1814-1863) era catedrático de Oxford y ministro anglicano. Se convirtió al catolicismo y junto al también converso cardenal Newmann fundó el Oratorio inglés, en Londres.

Faber comprobó que cada vez había más personas en el Reino Unido que lo tenían todo –eran los dueños del mundo– pero padecían hipocondría –gran sensibilidad del sistema nervioso– y vivían con melancolía y tristeza habitual.

Fiel a San Felipe Neri (que según Goethe era «el santo de la alegría») Faber escribió sobre la necesidad de la alegría en cada cristiano. La alegría, dijo, es uno de los elementos más importantes de la vida espiritual.
Muchos que se detienen en el camino de la vida espiritual o de su vocación es porque les falta alegría.
La alegría es el ambiente de todas las virtudes heroicas. También nos enseña a ser amables, animosos, serviciales… La alegría es lo primitivo, lo original, lo eterno. El dolor es un estado transitorio…

¿Cuál es el fin de la creación sino la participación de la alegría de su Señor?
La redención es, por lo mismo, un segundo efluvio de alegría. El hombre más feliz, el más grande, el más semejante a Dios, es aquel que ha añadido una alegría única y verdadera al capital de felicidad que disfruta el mundo.

 

Por J.M. Alimbau en www.larazon.es

 

Natividad de la Virgen María

an

De Santa Ana y San Joaquín
nació, del Cielo, una estrella,
una preciosa Niñita,
como una blanca azucena,
vestida con luz de Sol,
rondada por luna llena.

Sus ojos recién abiertos
tienen mirada serena,
contemplan el infinito
desde su cuna-saleta;
ojos misericordiosos

que piadosamente rezan
por los seres pecadores
que su intercesión esperan.

En su boca una sonrisa
anuncia la primavera,
en sus labios entreabiertos
fiat de Amor aletea.
En silenciosa oración
su arrullo a la Altura llega,
es Magníficat del alma,
la oblación a la Grandeza.

Está Llena de la Gracia,
el Creador la contempla
y en su Belleza purísima
su espíritu se recrea.
Esta niña pequeñita,
será una Hermosa Doncella,
de Castidad cristalina
para cumplir la Promesa.
Es la esclava del Señor,
humilde, en total entrega,
y el Amor abre sus alas
para hacerla misionera.

Sus inocentes manitas,
de Misericordia llenas,
ofrecerán el Rosario
para alcanzar, con sus perlas,
la Mansión predestinada
por su amable providencia.

Será su Vientre el grial
que albergará la Belleza,
futuro de Salvación
que en un cuerpo de hombre llega.
Niña Pura, Inmaculada,
Niña de Dios, Niña Buena,
Niña de Gracia Divina,
que Dios regala a la tierra;
y será Corredentora,
Abogada y Madre nuestra.

Esta Niña Pequeñita,
Bella y Celestial Princesa,
será, por su abnegación,
Reina de Cielos y tierra.
Ella es hija de Dios Padre,
del Hijo Madre perfecta,
del Espíritu es la Esposa
y en la Trinidad se alberga.
Por su humana lealtad,
por su honestidad sin tregua
y por su perpetuo Amor
¡Bienaventurada sea!

Emma Margarita R.A.- Valdés

Qué es y para qué sirve el examen de conciencia

PERDON

Se trata de examinar nuestra conciencia en oración ante Dios, a la luz de las enseñanzas de la Iglesia, a partir de nuestra última confesión. Es paso necesario antes de hacer una buena confesión. Además es aconsejable hacer un examen del día antes de dormir.
El fin del examen no es angustiarse con las culpas sino reconocerlas con seriedad y confianza en Dios para confesarlas sabiendo que seremos perdonados. Todo el proceso se mueve en la misericordia infinita de Dios manifestada en Jesucristo.

Vemos nuestras faltas en relación con:
- Los Diez Mandamientos.
- Los Siete Pecados Capitales.
- Los defectos de carácter.
- Los dones que Dios nos ha dado para servirle.
- Las responsabilidades de nuestra vocación.

Precisamente por ser pecadores, nos cegamos ante nuestros pecados. Satanás quiere hacernos ver que no hay mal en lo que hacemos. Entonces el corazón se endurece, se hace insensible a las exigencias del amor. Por eso es tan importante la conversión del corazón.
“Por eso, como dice el Espíritu Santo: “Si escucháis hoy mi voz, no endurezcáis el corazón… ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo…” Hb 3.

Dios es un Padre amoroso que nos hace ver el pecado para darnos la gracia del arrepentimiento y perdonarnos. Él nos quiere libres. El demonio no quiere que veamos nuestro pecado. Pero si buscamos el camino de Dios, tratará de acusarnos con nuestros pecados para que nos desanimemos y volvamos atrás. Podemos discernir entonces la diferencia: Dios enseña el pecado para liberar y perdonar; el demonio lo esconde, pero cuando lo enseña es para que desesperemos. Debemos rechazar enérgicamente estos pensamientos e ir a la confesión con toda confianza en el perdón de Dios. Dios SIEMPRE perdona cuando hay arrepentimiento.

Es muy provechoso hacer examen de conciencia diario y también, con toda humildad, abrirnos a que personas cerca de nosotros nos corrijan. “Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados.” (1 Cor. 11, 31)
El examen se hace ante Dios, escuchando su voz en la conciencia