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Me confieso con Dios

Archivado en: General — Kristin a las 4:16 pm en Domingo, Septiembre 6, 2009  Etiquetado ,
confesion medjugoreEs lo que dicen algunos cuando les hablas de confesión.

La verdad es que yo también me confieso con Dios. Cada semana me pongo de rodillas en un confesionario y me acuso de los pecados y faltas que he cometido esos días. Habitualmente, se lo cuento al mismo sacerdote, porque como ya me conoce, sabe dónde y cómo apretarme las tuercas.

Y en ese momento sé que no le hablo de mis miserias a un tipo cualquiera, sino al mismo Cristo. Que para ello ese tipo ha recibido el sacramento del orden sacerdotal, y Dios le ha concedido la potestad de perdonar en su nombre los pecados.

Y no es que el tema me divierta, que a veces cuesta abrir el alma. Primero haciendo examen de conciencia, que es como mirarse al espejo y aceptar lo que una es, no lo que le gustaría ser. Entonces ves tantas cosas que no van, que te desvían del camino… y como quieres ir en línea recta hacia el cielo, le dices al sacerdote todas esas cosas. El sacerdote, te coge y te limpia el alma.

Es como cuando te caías de pequeña y te hacías una herida; tu padre te tomaba en brazos, te desinfectaba la herida con alcohol, te ponía una tirita y a seguir jugando. El alcohol escocía, y mientras te quejabas, tu padre te decía que porque escocía, curaba.

Así veo la confesión. Dios, lejos de enfadarse por lo que has hecho mal, te recibe con los brazos abiertos, te cura, te perdona, te consuela… y te vas tan contenta y llena de paz a seguir luchando. Segura de que aunque vuelvas a caer en el mismo sitio y hacerte la misma herida, Él siempre te espera con los brazos abiertos, porque te quiere tanto, tanto, tanto, que se arriesga a que yo tenga la libertad de soltarme de su mano, darme un batacazo y ofenderle.

Por suerte, nos ha puesto un ángel de la guarda para que acudamos a él y no caigamos tanto. El mío debe ir en silla de ruedas por recogerme de tantos abismos. Y nos ha dado a su Madre, que está deseando enseñarnos a querer a su hijo. 

Un amigo, que ha peregrinado a Medjugore, me contaba impactado lo que allí vivió. Yo no sé si estas apariciones serán de verdad o no, lo que está claro es que el todo el que va allí vuelve renovado. Y que hay sacerdotes por todos sitios confesando a miles de personas. Mi amigo me enviaba la foto de arriba. ¿Es o no es emocionante?