Aprendiendo a vivir

Otro blog de Opusdeiblogs.es

Los tres mensajes de Fátima

Archivado en: General — Kristin a las 3:14 pm en Sábado, Mayo 15, 2010  Etiquetado ,

Pablo H. Breijo en La Razón

Corría el 13 de mayo de 1917 cuando a tres niños de la localidad portuguesa de Cova de IríaJacinta, Francisco y Lucía– se les apareció la Virgen María. Este hecho ocurrió aquella jornada y se estuvo repitiendo durante los seis meses posteriores a la primera aparición.

La Virgen pidió a los tres pequeños que transmitieran la importancia del rezo del rosario para la conversión de los pecadores. Además, reveló tres mensajes a una de las niñas, Lucía, quien contaba con 10 años en aquel momento y era la mayor de los pastores.

En primer lugar, mostró a los niños el infierno; en el segundo de los mensajes, la Virgen aseguró que «Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia».

Los pastores vieron «en una inmensa luz que es Dios a un obispo vestido de blanco» el cual, «llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz, fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon» y, junto a él, «del mismo modo murieron unos tras otros los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones», reveló la Virgen. La interpretación que la Iglesia católica hace de este hecho es que se trata de un símbolo de las persecuciones contra los cristianos, que causaron alrededor de 45 millones de víctimas a lo largo del siglo XX.

El baile del sol

En la última aparición, en octubre del año 1917, en torno a 70.000 personas se congregaron para recibir el mensaje mariano. La Virgen les dijo que construyeran allí una capilla en su honor. Posteriormente, «el sol tembló, hizo increíbles movimientos repentinos fuera de cualquier ley cósmica, el sol bailó», recogió al día siguiente el escritor Avelino de Almeida en el diario portugués «O Século» .

El 13 de mayo del año 1981, 64 años después de las apariciones marianas en Fátima a los tres pequeños pastores, el papa Juan Pablo II saludaba a millares de personas en la plaza de San Pedro de Roma cuando el turco Ali Agca le disparó. El Pontífice cayó malherido. Un año después de este ataque, el Papa visitó Fátima y pidió que la bala que casi acaba con su vida fuese engarzada en la corona de la imagen de la Virgen. Hoy puede verse en el museo del santuario.

El dogma de la Inmaculada Concepción

Archivado en: General — Kristin a las 7:11 pm en Martes, Diciembre 1, 2009  Etiquetado
INMACULADA 
  

Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana.

El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma:

“…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…” 

 

(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854).

María es la “llena de gracia”, del griego “kecharitomene” que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.

La devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.

El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: “Dignare me laudare te: Virgo Sacrata” (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti)

 

San Josemaría y la Virgen del Pilar

Archivado en: General — Kristin a las 12:15 am en Lunes, Octubre 12, 2009  Etiquetado ,

Virgen del Pilar

“La devoción a la Virgen del Pilar comienza en mi vida, desde que con su piedad de aragoneses la infundieron mis padres en el alma de cada uno de sus hijos. Más tarde, durante mis estudios sacerdotales, y también cuando cursé la carrera de Derecho en la Universidad de Zaragoza, mis visitas al Pilar eran diarias”.

“Tenía barruntos de que el Señor quería algo: pasaron muchos años sin saber qué era, y —mientras— decía de continuo una jaculatoria acordándome del ciego del Evangelio, yo ciego también, en cuanto a mi porvenir y al servicio que Dios deseaba de mí: Domine, ut videam! Domine, ut sit,! he repetido durante años: que sea, que se haga eso que Tú quieres; que yo lo sepa, da luz a mi alma. Las luces no venían, pero evidentemente rezar era el camino”.

“Como tenía buena amistad con varios de los clérigos que cuidaban de la Basílica, pude un día quedarme en la iglesia después de cerradas las puertas. Me dirigí hacia la Virgen, con la complicidad de uno de aquellos buenos

sacerdotes ya difunto, subí las pocas escaleras que tan bien conocen los infanticos y, acercándome, besé la imagen de nuestra Madre”.

A una sencilla imagen de la Virgen del Pilar confiaba yo por aquellos años mi oración, para que el Señor me concediera entender lo que ya barruntaba mi alma. Domina! —le decía con términos latinos, no precisamente clásicos, pero sí embellecidos por el cariño—, ut sit!, que sea de mí lo que Dios quiere que sea.”

Virgen del Rosario

Archivado en: General — Kristin a las 10:51 pm en Miércoles, Octubre 7, 2009  Etiquetado

ros

Por medio del Rosario se acude a la intercesión de la Madre de Dios. Se meditan los Misterios de Cristo bajo la guía de aquella que estuvo unida a la encarnación, pasión y resurrección del Hijo de Dios.

El rezo del Santo Rosario es una de las devociones más arraigadas en el pueblo cristiano. Lo popularizó el Papa Pío V el día del anivesario de la victoria de los cristianos en la Batalla de Lepanto del año 1571. Esto se debe a que el triunfo se le atribuye a la Madre de Dios. Así, la Iglesia nos invita a descubrir la importancia de María dentro del Misterio de la Salvación y a saludarla como Madre de Dios, repitiendo sin cesar: Ave María.

Así habló de esta devoción san Josemaría en 1973:

“El rezo del Santo Rosario, con la consideración de los misterios, la repetición del Padrenuestro y del Avemaría, las alabanzas a la Beatísima Trinidad y la constante invocación a la Madre de Dios, es un continuo acto de fe, de esperanza y de amor, de adoración y reparación.”

Madre de los vivientes

Archivado en: Aborto — Kristin a las 1:31 am en Sábado, Octubre 3, 2009  Etiquetado , ,

si a la vida

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y  amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

 

Juan Pablo II

 

Princesa de Barcelona

Archivado en: General — Kristin a las 4:17 pm en Jueves, Septiembre 24, 2009  Etiquetado

merce

Los últimos siglos de la Edad Media, el sur y el levante español estaban en poder de los árabes y con su vidas en vilo. El Mediterráneo estaba infestado de corsarios turcos y de sarracenos, y lo mismo atacaban a los barcos que desembarcaban en las costas y se llevaban cautivos a muchos.

La cautividad era común en ese momento. San Pedro Nolasco, de Barcelona, llamado el Cónsul de la Libertad, rogaba insistentemente a la Virgen María y se preguntaba cómo poner remedio a tan triste situación.
Pronto empezó a actuar. Vendió cuanto tenía y empezó la compra y rescate de cautivos. La noche del 1 de agosto de 1218, estando Nolasco en oración, se le apareció la Virgen María, le animó en sus intentos y le transmitió el mandato de fundar la Orden Religiosa de la Merced para redención de cautivos.

Pocos días después, Nolasco, ayudado por D. Jaime el Conquistador y el consejero real San Raimundo de Peñafort, cumplía el mandato.

Los mercedarios se comprometían con un cuarto voto: quedarse como rehenes, si fuera necesario, para liberar a otros más débiles en la fe.

De este modo, a través de los miembros de la Nueva Orden, la Virgen María, Madre y Corredentora, Medianera de todas las gracias, aliviaría a sus hijos cautivos, a todos daría la merced de su favor.

La Virgen María será invocada desde ahora la advocación de la Merced, o más bello todavía en plural: Santa María de las Mercedes, indicando así la abundancia incontable de sus gracias. ¡Hermosa advocación y hermoso nombre el de Mercedes!
Santa María de las Mercedes concedería a sus hijos la merced de la liberación.  

Bajo la protección de la Virgen de la Merced, los frailes mercedarios realizaron una labor ingente. Ingentes fueron también los sufrimientos de San Pedro Nolasco, San Ramón Nonato y San Pedro Armengol.

El culto a Nuestra Señora de la Merced se extendió muy pronto por Cataluña y por toda España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII.

El año 1265 aparecieron las primera monjas mercedarias. Los mercedarios estuvieron entre los primeros misioneros de América. En la Española o República Dominicana, por ejemplo, misionó Fray Gabriel Téllez (Tirso de Molina).

Barcelona se gloria de haber sido escogida por la Virgen de la Merced como lugar de su aparición y la tiene por celestial patrona. “¡Princesa de Barcelona, proteja nuestra ciudad!”

En el museo de Valencia, hay un cuadro de Vicente López en el que varias figuras vuelven su rostro hacia la Virgen de la Merced, como Implorándola, mientras la Virgen abre sus brazos, extiende su manto, cubriéndolos a todos con amor, así su titulo de Santa María de la Merced.

Natividad de la Virgen María

Archivado en: General — Kristin a las 3:32 pm en Martes, Septiembre 8, 2009  Etiquetado

an

De Santa Ana y San Joaquín
nació, del Cielo, una estrella,
una preciosa Niñita,
como una blanca azucena,
vestida con luz de Sol,
rondada por luna llena.

Sus ojos recién abiertos
tienen mirada serena,
contemplan el infinito
desde su cuna-saleta;
ojos misericordiosos

que piadosamente rezan
por los seres pecadores
que su intercesión esperan.

En su boca una sonrisa
anuncia la primavera,
en sus labios entreabiertos
fiat de Amor aletea.
En silenciosa oración
su arrullo a la Altura llega,
es Magníficat del alma,
la oblación a la Grandeza.

Está Llena de la Gracia,
el Creador la contempla
y en su Belleza purísima
su espíritu se recrea.
Esta niña pequeñita,
será una Hermosa Doncella,
de Castidad cristalina
para cumplir la Promesa.
Es la esclava del Señor,
humilde, en total entrega,
y el Amor abre sus alas
para hacerla misionera.

Sus inocentes manitas,
de Misericordia llenas,
ofrecerán el Rosario
para alcanzar, con sus perlas,
la Mansión predestinada
por su amable providencia.

Será su Vientre el grial
que albergará la Belleza,
futuro de Salvación
que en un cuerpo de hombre llega.
Niña Pura, Inmaculada,
Niña de Dios, Niña Buena,
Niña de Gracia Divina,
que Dios regala a la tierra;
y será Corredentora,
Abogada y Madre nuestra.

Esta Niña Pequeñita,
Bella y Celestial Princesa,
será, por su abnegación,
Reina de Cielos y tierra.
Ella es hija de Dios Padre,
del Hijo Madre perfecta,
del Espíritu es la Esposa
y en la Trinidad se alberga.
Por su humana lealtad,
por su honestidad sin tregua
y por su perpetuo Amor
¡Bienaventurada sea!

Emma Margarita R.A.- Valdés

Es María

Archivado en: General — Kristin a las 11:43 am en Martes, Septiembre 1, 2009  Etiquetado

virgen del Mar

Dicen que España es “la tierra tierra de María Santísima”. Lo cierto es que la Madre de Dios despierta el fervor popular. Gente que durante el año ignora cualquier referencia divina, se conmueve en las festividades marianas.

Un amigo me comentaba que es hipócrita lo de no acordarse nunca de Dios, pero sí una o dos veces al año: en las procesiones de Semana Santa y en las festividades patronales o romerías locales.

Yo pienso que a Dios y a su Madre seguro que les alegra que sus hijos se acuerden de ellos, aunque sean escasas veces al año.

Me conmueve ver a María, Virgen del Mar, paseando por las calles de mi ciudad. El domingo, cuando pasaba por la puerta de mi casa, salí a saludarla: “Stella Maris, guíanos en el camino de la vida, y llévanos al puerto del Cielo”.

La Virgen del Mar, patrona de Almería

Archivado en: General — Kristin a las 1:42 pm en Sábado, Agosto 29, 2009  Etiquetado
La Virgen del Mar en el camarín de su Basílica, convento de los Padres Dominicos.

La Virgen del Mar en el camarín de su Basílica, convento de los Padres Dominicos.

Durante la segunda quincena de agosto,  Almería se viste de fiesta. Esta ciudad, que atrae gran número de turistas, sobre todo en esta época, celebra las fiestas en honor a su patona, la Virgen del Mar

Muchos no conocen el verdadero motivo de estos días donde la música inunda las calles de la ciudad, y cientos de personas acuden al centro a disfrutar de la “feria del medio día”. No es sólo una fiesta pagana, donde la gente se divierte, bebe, come o disfruta de los diferentes espectáculos programados por el ayuntamiento. Por eso hoy quiero traer aquí la carta que el señor Obispo de la diócesis, don Adolfo González, ha dirigido a los feligreses:

Queridos diocesanos:

En la calurosa trayectoria de agosto las festividades marianas vienen a poner una suave brisa espiritual en el alma distraída de los cristianos. El ocio del verano es esperado con inquietud antes de la pausa de julio y agosto, que para algunos sólo llega en septiembre, cuando ya se anuncia el otoño. El trimestre de verano tiene en las fiestas de la Virgen un referente de identidad cristiana que obliga a reflexionar a los bautizados sobre el valor humano y religioso del descanso y el destino de la existencia, cuya meta está más allá del mundo visible de los sentidos.

A mediados de agosto, la Asunción de Santa María nos abre a la meta gloriosa de la vida anticipada en la resurrección de Cristo, como recuerda san Pablo: “Cristo como primicias; luego los de Cristo en su Venida” (1ª Corintios 15,23). Sucede, sin embargo, que algunos se desentienden de su propio destino y, distraídos de la meta trascendente de la vida, olvidan que son transeúntes camino de la gloria de María; o bien, alternativamente, camino de la muerte eterna. Si la Asunción de María ilumina un futuro de esperanza, la superación de dificultades y obstáculos del presente pasa por anticipar ahora en esta vida aquello mismo que esperamos: un mundo digno del hombre.

A comienzos de septiembre, la fiesta de la Natividad de María vuelve a recordarnos que por la Virgen nos vino el Autor de la vida: Cristo nuestro Señor. Predestinada a ser la Madre del Redentor, María viene al mundo para abrir las puertas de la salvación al género humano. De la contemplación de su elevación a la gloria, pasamos al descubrimiento de la clave de su glorificación. María, un ser humano como nosotros, ha abierto al Hijo de Dios las puertas de nuestra humanidad, haciendo suya por entero la voluntad de Dios, y descubriendo así que el designio de Dios para el hombre es siempre un plan de vida y gloria. Mediante su aceptación sin reservas de la palabra esperanzadora del ángel, María hizo posible que el Hijo de Dios pusiera su tienda entre las nuestras y, compartiendo la vida humana sin ahorrar sufrimientos y pruebas, venciera nuestro destino de corrupción y muerte.

La tentación de hoy es acostumbrarse a un mundo sin esperanza, haciendo propios formas y modos de pensar y de vivir sin otro horizonte que el que pueden ofrecer los sentidos, una práctica hábil para sortear obstáculos y aquellas operaciones de compraventa que pueden producir dinero, condición de cualquier género de vida que hoy pueda imaginar como apetecible una sociedad cada día más controlada por el poder político, y cada día más envilecida por su alejamiento de los principios morales concordes con la dignidad de la persona.

Entre una y otra fiesta mariana, la solemnidad patronal de la Virgen del Mar en el último sábado de agosto coloca a la ciudad de Almería ante su propia verdad como ciudad cristiana: o vivir de la Vida que ofrece el Hijo de María, e Hijo eterno de Dios hecho carne, o hacer tabla rasa de su propia historia de fe. Después de la fiesta de la Asunción de la Virgen, el calendario litúrgico ha colocado en la última semana del mes de agosto, en torno a la fiesta de María Virgen Reina, Almería pasea por sus calles la imagen de su Virgen amada, Patrona de la ciudad nacida del Portus Magnus que abrió la península a la predicación del Evangelio.

¿Cómo entender la historia de Almería sin su Virgen Patrona? Cuando se pretende igualar las religiones, como si todas tuvieran el mismo significado histórico y social en la génesis y desarrollo de un pueblo, se olvida la razón de ser de una fiesta religiosa de trascendencia social como la fiesta de la Patrona. Se evidencia la falacia de un igualitarismo de falso cuño democrático, que, con pretexto de un trato igualitario, en realidad ofende a los más y desplaza el significado histórico y social de la religión hacia el limbo de una sociedad sin historia y sin cultura, como supuestamente habría de ser la sociedad de Almería. Un modo de ver que no repara en los signos y realidades que evidencian lo contrario.

La regulación de la libertad religiosa, no será nunca justa ni democrática si, de hecho, va dirigida contra la identidad mayoritariamente cristiana de la sociedad. He comentado ya la crisis que padecemos, apuntando las causas morales que están tras los desajustes económicos que han llevado al paro a más de cuatro millones de españoles y extranjeros que conviven con nosotros, y que ha dejado en situación de desesperanza a tantas personas y familias que deambulan por los centros de asistencia social. El Papa Benedicto XVI, en la reciente Encíclica «Caridad en la verdad», acaba de hacer un análisis clarividente de la situación a la luz de la doctrina social de la Iglesia.

Entre las causas morales de la crisis está la ausencia de motivaciones trascendentes, que puedan dar razón del comportamiento de individuos y sociedades. Motivaciones que frenen la avaricia y la especulación y ayuden a reformar las empresas para generar trabajo con voluntad de contribuir a una civilización del respeto a la dignidad de la persona, que fundamenta el amor al prójimo. Motivaciones que ajusten la función política a principios morales que impidan su reducción a mero ejercicio declamatorio, mientras el sistema conculca algunos de los principios fundamentales como la primacía de la persona y el carácter social de la riqueza, sin los cuales el derecho al trabajo es meramente declamatorio.

El respeto a la libertad religiosa permite que la fe religiosa, sin reducirla a mera libertad de creencias sujetivas, inspire todos los ámbitos de la vida, también la economía. Por esto, la libertad religiosa requiere un tratamiento de la conducta religiosa privada y pública de los individuos y de los pueblos que haga justicia a su realidad social e histórica. Por todo ello, que la Ciudad ponga en la Virgen del Mar el amor que nos identifica como discípulos de su Hijo es expresión de un modo de ser y obrar que se alimenta de la fe en Jesucristo y tiene verdadero alcance social y público. Con ello a nadie excluimos ni dejamos de respetar la conciencia religiosa de otras personas y colectividades, pero somos claramente sabedores de que nosotros no nos entendemos a nosotros mismos sin el cristianismo como referencia de nuestra historia e inspiración de la sociedad solidariamente fraterna que promueve la fe cristiana.

Con mi afecto y bendición, y los mejores deseos de un feliz día de la Patrona.

Almería, a 29 de agosto de 2009.

+ Adolfo González Montes
Obispo de Almería

Asunción de la Virgen María

Archivado en: General — Kristin a las 4:57 pm en Sábado, Agosto 15, 2009  Etiquetado

asunc

Papa Pío XII, declaró el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen en cuerpo y alma al Cielo el día 1 de noviembre de 1950. Las siguientes palabras son de la Bula Munificentissimus Deus :

“Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”.