Copio de un blog al que me gusta asomarme, “pensarporlibre”, pero creo que esta reflexión es buenísima y vale la pena compartirla.
“He aquí un pequeño fragmento de mi conversación con niño de 9 años. No daré más pistas.
—¿Jesús sabe que yo lo quiero?
—Claro. Él lo sabe todo.
—¿Y le gusta que le quiera?
—Le encanta.
—O sea que cuando yo le digo cosas…, se lo pasa bien.
—Sí…
—¿Y si nadie le hace caso, se siente solo como yo?”
